Diferencias entre el autobombo y el bombo excesivo
Algunas veces he usado este blog para darme autobombo, no lo voy a negar. Hay varios ejemplos a mano aquí o aquí. Entiendo que el hecho de darse bombo a uno mismo supone que la gente pueda criticarte o tomarte por un presuntuoso o algo así. Creo que ese es el principal riesgo que se corre.
Pero, por lo visto a lo largo del día de ayer y de hoy, la cosa cambia cuando pides a otros que te den un poco de bombo. En ese caso, asumes muchos más riesgos. Todo viene a raíz del hecho de que decidimos comunicar al Gabinete de Comunicación de la Universidad el premio del que hablaba ayer. La intención era aprovecharlo para dar a conocer que en la Universidad de Valladolid hay unos locos que, en lugar de "darse la vida padre a costa de la Universidad" (por favor, notad las comillas, pero eso es lo que hacen ALGUNOS dentro de la Universidad, y es la visión que generalmente se tiene desde fuera de TODOS los que estamos en ella) intentan investigar con mayor o menor éxito (según temporadas, vaya...)
Pues bien, ¡vaya si lo han difundido! Además una cobertura que me parece más que aceptable, ayer martes decidieron que iban a hacer públicos los números de móvil tanto de mi tutor como el mío propio en la página de la UVa donde estaba colgada la nota de prensa que elaboraron. Así... ¡sin consentimiento previo ni historias! ¡Sí señor!
Esta mañana, tras enviar un correo electrónico, han retirado los números de la página web. La verdad, a mí es algo que me mosqueó bastante, pero tampoco creo que me fuera llamar mucha más gente de la que me ha llamado estos días. Pero en el caso de mi tutor... Si tenemos en cuenta que la semana que viene tiene que realizar el examen de septiembre de la asignatura que imparte, y en la que están matriculadas más de 200 personas, y que la tasa de aprobados es baja, pues... :-S
Mejor prevenir y retirar los números, sin duda.




